016.

1744 Palabras
— ¿Dónde están las locas?— Jeri entró al dormitorio. Hyosun salió del baño mientras se ponía unos pendientes. — Ayúdame con esto.— Pidió. Jeri corrió a ponerle la ligera cadenita birllante.— Avisaron y se fueron antes. No preguntes. No sé a donde y tampoco quiero saberlo. — Harán algo. — Eso es seguro. — ¿Estás lista, ya? Hyosun le dio la última vuelta a la rosca del arete y sonrió. — Lista. Hysoun se miró al espejo una vez más. Llevaba unos shorts corte a la cintura n***o, con una ligera y elegante blusa blanca sin mangas y los tacones de tacón grueso y sombre que la obligó a usar Dahye, además de accesorios. El maquillaje le quedaba bien y estaba cómoda. Se veía linda, ella se sentía como tal. ¿Adónde iban? La fiesta de los campeones. Era obvio que tendrían una. Como la vez pasada – en su fiesta –, fueron a los autobuses, llegaron justo a tiempo. Saludaron al resto del equipo y después de corroborar que no faltara nada, el autobús partió fuera del campus. La ciudad de Seúl se veía muy iluminada esa noche. El ambiente era genial. — ¿Creen que Sunmi y Dahye estén allá dentro?— Preguntó Heeyoung mientras se dirigían a la puerta del autobús para bajar. — Seguramente sí— Los tacos de Hyosun tocaron la acera, dio un fuerte suspiro.— Aunque...— Las palabras quedaron en el aire, se quedó congelada al ver al capitán de Baseball parado en la puerta del club, mirándola. — Tierra llamando a Hyosun.— Jeri chasqueó en su rostro. — ¿Qué, qué pasa?— Sacudió su cabeza torpemente. — Andando. Tenemos que entrar.— Dijo la jardinera haciendo un movimiento de cabeza. Hyosun asintió y su mirada se clavó en el suelo. Respiró profundo, haciendo que sus piernas reaccionen. Ya casi; ya casi pasaba por su lado. Planeaba entrar sin siquiera saludar, lo podían hacer dentro. Pero entonces, sintió que la tomaban de la mano y ella sabía perfectamente quién era. Hoseok tiró de ella, pegándola a su cuerpo. — Yoongi me contó lo de la apuesta.— Susurró en su oído. La chica abrió los ojos de golpe, sintiendo como la sangre subía a su rostro y las mariposas volar por todo su ser al sentir la sonrisa de Hoseok sobre su oreja. — Vamos Hysoun.— J-Hope entrelazó sus dedos.— Una gran fiesta nos espera. Hyosun se animó a verlo. Sus ojos se concentraron un segundo, entonces ella le dio una leve inspección a su rostro; Hoseok seguía sonriendo y eso la hizo sonreír a ella también. Gracias Yoongi... Pensaron ambos. Cuando entraron, sus ojos brillaron. No era el mismo lugar de antes, era más grande. Más ruido, más gente, más luces, más todo. El ritmo de la música vibraba en el pecho de Hyosun haciendo que tiemble de la emoción. Sintió un ligero apretón y miró a Hoseok. El asintió, queriendo decir algo. La noche es nuestra... Tal vez. — Chicos, lamento interrumpirlos— Jeri llegó corriendo.— Dahye y Sunmi necesitan ayuda. — ¿Para?— Cuestión Hyosun. — Sólo ven. Hoseok, tú también. Los capitanes siguieron a Jeri entre la multitud a duras penas. La fiesta apenas empezaba y el lugar ya era un caos. No sólo estaba la escuela, eso era obvio. De todas maneras, estaban por llegar, pero sin embargo, fueron interrumpidos. — ¡Jeri!— Gritó una voz familiar. Los tres se giraron para ver a Chansung y Wooyoung, ambos del equipo de Basketball. Aunque sólo llamaron a Jeri, Hyosun y Hoseok también de acercaron, sin embargo. — Mira a quién hemos invitado.— Sonrió Chansung. Hyosun miró rápido a Jeri, la jardinera miraba a otra parte, tímida. Yugyeom estaba aquí. — ¡Yugyeom! ¡Cuanto tiempo!— Saludó Hyosun.— Jeri, ¿dónde dices que están Sunmi y Dahye? Hoseok y yo nos encargaremos. — Eh...— Balbuceó.— Al final del pasillo por donde están los baños. Los chicos de Basket habían desaparecido ya. — Bueno, te dejo con tu chico. Y antes de que Jeri pudiera contestar, Hyosun volvió a meterse entre la multitud, llevándose a Hoseok. — ¿Le gusta?— Preguntó el capitán. — Se gustan entre los dos, pero no sé, es complicado. Hoseok asintió sin hablar más. Vieron el cartel que indicaba los sanitarios colgado en lo alto de una pared, cuando entraron por ese pasillo, el ambiente se volvió más tranquilo. Como les indicó Jeri, fueron hasta el final del corredor, donde estaba una puerta que decía "bodega". Abrieron la puerta lentamente y encontraron ahí a los dos locas. Hyosun miró a ambas sin poder creerlo, Sunmi sentada sobre unas cajas y Dahye recargada en la pared, estaban charlando alegremente, ambas con una botella verde en su mano. — ¡¿Heineken?! ¡¿En serio?!— Gritó una histérica Hyosun. — ¿Qué significa esto, chicas?— Hoseok se acercó lentamente. — ¡Lo sé!— Gritó Sunmi.— Yo le dije que con Bud estaba bien, pero Dahye prefirió lo caro y compró Heineken. — ¡No me refiero a la marca!— Hyosun estaba que echaba humo por las orejas.— ¡Me refiero a que están tomando cerveza! — Yo quería vodka o whisky, pero sólo conseguimos dos botellas.— Dahye se encogió de hombros. — Oh Dios...— La capitana se dio por vencida y dejó caer su cabeza en el pecho de Hoseok. Él soltó una risita mientras posaba su mano en al cabeza de Hyosun.— No sé qué haré con ustedes. Me volverán loca. — ¡Hey! El gritó de Dahye sobresaltó a ambos. Hyosun arrastró su cabeza lejos del pecho de Hoseok y la miró si entender. — ¿Qué significa eso?— Con la punta de la botella, señaló las manos entrelazadas de los capitanes. — Estamos en una cita.— Contestó J-Hope. — ¿Lo están?— Sunmi sonrió. — No. Soy su acompañante. — Están en una cita.— Dijeron ambas. — Recuerden que sin gorrito no hay fiesta.— Dijo Dahye traviesa. Ambos capitanes se miraron entre sí sin entender.— ¿Qué? — Que usen condón.— Dijo directa y sin rodeos Sunmi. Hyosun las fulminó con la mirada. Hoseok desvió sus ojos, viendo el cartel de "salida" como si fuera lo más interesante y tragó duro. — Hey Hope, ¿quieres una? J-Hope miró las botellas y tomó una, la abrió rápido y tomó el primer trago. Hyosun nunca había tomado, no le gustaba, pero maldición, ver a Hoseok tomar era algo wow, J-Hope lucía ardiente. — Bueno, hay que llevar las suficientes para los amigos y después volvemos por más.— Dijo Dahye mientras tomaba unas botellas.— Hay una gran fiesta allá afuera. Cada quien tomó cuatro botellas y salieron de aquel solitario cuarto. La fiesta afuera estaba cada vez mejor, les costó algo encontrar a sus amigos, sin embargo estaban todos reunidos en una mesa del club. Muchos sonrieron y se pusieron más alegres por el regalito de Sunmi y Dahye. La burla y palabras de más, por la cercanía que había entre los capítanes no faltaron, todos en la mesa hicieron un comentario comprometedor, e incluso, les que pasaban por allí se les quedaban viendo. Pero, no les molestaba. Hyosun tenía recargada su cabeza en el costado de J-Hope, de vez en cuando lo miraba de reojo. Sus manos no se habían separado en ningún momento, estaban sobre la mesa y el la acariciaba con el pulgar. — ¡j***r la música está súper buena!— Llegó Dahye con una gran sonrisa en su rostro, pero había algo más. Jimin la rodeaba con su brazo por la cintura. — Vamos hombre, mueve el culo.— Dijo Jimin mientras le daba un trago a su botella.— La música es genial, sácala a bailar. — Estamos disfrutando las cosas aquí.— Sonrió el capitán. — Estoy seguro que las disfrutarían más allá en la pista. Dahye se inclinó sobre la mesa para hablar con Hyosun. — ¿Dónde está Sunmi?— Hace unos minutos la mesa estaba llena, ahora sólo se encontraban los capitanes. — Se fue con Suga a la terraza. Dahye sonrió, iba a decir algo, pero Jimin tiró de ella y se la llevo de ahí. — ¿Qué dices, te animas?— Hoseok preguntó en el oído de Hyosun debido al ruido. — ¿A bailar?— Él asintió.— Claro, por qué no. Perl Hyosun no sabía en qué se estaba metiendo. Esta vez Hoseok no tiro de ella, de hecho, la abrazó por la espalda y así caminaron hasta el centro de la pista. En ese momento una nueva canción, You Know de Jay Park, retumbó el lugar. — Vaya canción.— Murmuró él, irónico. Hyosun dejó que el ritmo de la canción llegara y empezó a bailar. J-Hope se quedó parado un momento, apreciándola. Sin pensarlo, pasó la lengua por sus labios y dio un fuerte suspiro. Sus manos buscaron la cintura de Hyosun, tomándola y jalándola, pegándola a su cuerpo.  — Déjate llevar por mí.— Susurró en su oído. La chica sin querer asintió. Sus brazos rodearon el cuello de J-Hope, acercándose más a él. Sus frentes rozaban, sus respiraciones estaban por mezclarse. Ambos sonreían, y notaban las sonrisas por las repentinas ráfagas de luz. Carajo, estaban pasándola bien. Y aunque J-Hope acaba de tomar, se sentía increíblemente sediento. — Qué la verdadera fiesta comience. Después de decir eso, todo el mundo quedó en el olvido. Hoseok unió sus labios a los de Hyosun en un beso. Sus pasos se detuvieron, quedándose parados alrededor de toda la demás gente bailando. Hyosun sintió como su corazón se detuvo. Hoseok. La. Estaba. Besando. Y no se sentía mal o asco. De hecho, todo dentro de ella era una revolución. Y de él, la mismísima guerra mundial. Hyosun abrió ligeramente su boca y Hoseok aprovechó, tomando el labio inferior entre los suyos y después el superior. La chica empezó a jugar con los cabellos de J-Hope, deseando que nunca parara. Pero tuvieron que hacerlo, el aire hacía falta. Se separaron, mirándose a los ojos en cualquier momento. No había remordimiento, no había decepción, no había asco, de hecho... Ambos querían más. Y esto no se iba a quedar así. Como dijo Hoseok: la fiesta apenas empezaba.
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