Los combatientes hicieron una lista de químicos faltantes, pero aun así, por más que Kang lo analizara, no entendía cómo podía utilizarlo el Sargento Garren. —Por favor, llamen a uno de los científicos aquí — pidió a uno de los combatientes. —Sí, capitán — respondió uno de ellos. Kang pasó una mano su rostro, creía entender al sargento Garren, pero luego sus ideas se desmoronaron, nada tenía sentido. Sintió una mano sobre su hombro, se tensó y giró de inmediato, se alivió al notar que se trataba de Darat. —Lo estás haciendo bien — animó ella para luego pararse frente a él —. Ten — extendió un vaso frente a él. Se trataba de café. —¿No descansaste, cierto? — preguntó tomando el vaso — Han pasado solo dos horas. —No puedo dormir sabiendo que estamos enredados — se abrazó a sí m

