Varios días después —¿Quedó bien? —Pregunta Jared, volteándose para mostrarle a Aarón, la mezcla para hacer galletas, que había preparado. Aarón se levanta de la mesa, y sin más se acerca, metiendo uno de sus dedos en el bol, para probar la mezcla achocolatada, que Jared había hecho manualmente. Con una cantidad considerable en su dedo, lo metió en su boca para saborearlo, dándose cuenta que ciertamente, Jared había preparado la masa para galletas justamente como se lo había indicado, puesto que el rubio, como siempre, era todo un maestro siguiendo órdenes, un rasgo del muchacho que a Aarón nunca le terminaba de agradar, porque sentía que Jared las seguía ciegamente, sin nunca refutar absolutamente nada. —¡Está perfecto! Ahora quiero que hagas otra mezcla, pero con tu propio c

