Al día siguiente a tempranas horas de la madrugada Eran las tres de la mañana, cuando Dana estaba en su auto esperando a alguien. Luego de la cena, todos se fueron a más tardar a las 11 de la noche, y ella en medio de la velada, recibió la llamada que tanto quería: hoy finalmente harían el trabajo, esa misma noche matarían a Jared. Y ahora, estaba a punto de encontrarse con el asesinó que contrato, ya que este iba a darle las buenas nuevas. De esa manera, en un lugar bastante solitario, que fue el sitio establecido para el encuentro, el hombre finalmente apareció, tocando la ventanilla del auto. Cuando hizo eso, Dana saltó sobre su asiento, porque a pesar de todo, sus nervios y la ansiedad por saber como había resultado todo, se encontraban en el punto más alto. —Llegas tarde—Dice

