—Niños —habló Margaret después de una hora de trabajo, ya siendo casi la hora de salida—. Voy a irlos llamando uno a uno, para presentarles a su guardaespaldas —informó y Erik me miró enseguida alucinado. —¿Guardaespaldas? —preguntó inaudible y levanté los hombros sin entender, por qué yo también estaba sorprendida. —¿Como que guardaespaldas? —cuestionó Sarah, preguntando la duda que evidentemente todos teníamos. —Bueno —dijo y detrás de ella apareció Astrophel, arreglando su traje y se detuvo al lado de ella, mientras cuatro hombres de diferente complexión se paraban a su lado—. Debido a que no hay suficiente seguridad en un simple transporte, los hermanos Romanov quedaron de acuerdo en asignarles a cada uno un guardaespaldas que los estará escoltando dentro de los horarios de trabajo,

