Esa noche, una vez en el hotel, luego de pasar un par de horas junto a su pequeño hijo y saludar a su suegra, Corbin llevó a Jessica a la habitación que reservó horas antes de llegar al país. Deseaba tener la mayor intimidad posible con su esposa, cosa que en la habitación dúplex que compartía Jessica con su madre, no sería posible. La señora Sandra se ofreció hacerse cargo de August esa noche que, Windsor aprovechó para amar a su mujer hasta altas horas de la madrugada. La rutina de Jessica estaba estructurada de la siguiente manera: A las seis de la mañana despertaba, tomaba un batido energético, que su nutricionista le recomendó e iba a hacer footing por una hora. Corbin la acompañó y no perdió la oportunidad de bromear al respecto, pues su esposa no era muy ávida al deporte ni a entre

