Una tarde, mientras Corbin y Jessica esperaban a Aaron en un restaurante en pleno centro de la ciudad, pues el agente los citó para charlar acerca de algunas ofertas que acababan de recibir, una mujer se acercó a la mesa de ambos, saludando muy amable. —Buenas tardes —dijo ella y Corbin casi se atraganta con su bebida al ver quien era la persona que sonreía desde el otro lado de la mesa—. Espero no haber llegado tarde. Jessica notó que su esposo palidecía y no pudo evitar lanzarle una mirada inquisitiva a la morena que acababa de llegar. La vio un par de veces, pero en fotografías. Supo de quien se trataba y se sintió muy incómoda. «¿Qué demonios hace esta mujer aquí?». La pregunta resonó en su cabeza. —Llegas a tiempo —Corbin carraspeó su garganta—. De hecho Aaron no llega aún. No sab

