Los meses siguieron su curso, y con el tiempo, la vida de los Windsor regresó a la “normalidad”. Y lo normal era que Corbin viajara de un lugar a otro, promocionando la nueva temporada de la serie que le valió para ser nominado a los premios BAFTA como Mejor actor dramático, dos nominaciones a los Globos de Oro y una nominación a los premios Emmy. Nada mal para un proyecto por el que tuvo que rechazar dos películas para poder dedicarse de lleno a las grabaciones en Reino Unido. Jessica regresó al teatro como participante en la temporada de teatro del West End, estelarizando una adaptación de Madame Bovary, donde compartió rol con su amiga Bethany Reagan y su ex compañero de estudios Harry Reynolds. Cuando los Windsor no estaban trabajando, estaban de visita en casa de la madre de Corbin

