—Iré a ver si Eddie está bien —le dijo Jessica a Sean, dejando su servilleta de tela a un lado y poniéndose de pie. Byrne asintió con la cabeza y se puso de pie en cuanto ella se levantó, como señal de caballerosidad. Los demás hombres en la mesa hicieron lo mismo. Jessica sonrió. Había olvidado lo protocolar que eran los británicos. Ella se apresuró hacia la salida. El semblante de Eddie la preocupó. En los años que llevaba conociéndolo, nunca lo vio cabizbajo. A pesar de que era más amigo de Corbin, ella lo apreciaba muchísimo. Jessica se detuvo a unos cuantos metros de donde estaba su esposo con Eddie, pues la escena que contempló, se le hizo un tanto desagradable. Corbin abrazaba a una mujer, de una manera en la que nunca vio que abrazara a alguien. Ella fue testigo de muchas veces

