CAPÍTULO XXI Todo iba a salir mal aquel día. Me desperté y vi que comenzaba a llover y supe que aquello alteraría todos mis planes. Había prometido a Philip almorzar con él e ir a Ranelagh y también planeábamos cenar con unos amigos en uno de los grandes jardines de Holland Park. La fiesta iba a tener lugar al aire libre. Estaba esperando que Philip me llamara por teléfono, cuando apareció Henry diciéndome que Angela tenía dolor de garganta y que se quedaría en cama. —Dice que es mejor que no te acerques. Tiene dolores de garganta con frecuencia. Son pequeñas infecciones. Llamé al médico, pero sé muy bien lo que indicará: “Quédese en la cama y no se enfríe”. Escribí una notita para Angela diciendo que sentía mucho que no se sintiera bien. Aquello significaba que no cumpliríamos con nu

