Cuando se disponían a lavar los platos y limpiar la mesa del comedor de diario en donde desayunaron, llegó Watanabe san. Ella había trabajado en la Mansión Sato por doce años, llegando dos años antes del nacimiento de Harumi, cuando era una jovencita de apenas dieciséis años, hasta que debió dejar a la Familia Sato porque inició la suya propia y quería dedicarse a la crianza de sus hijos. Treinta años después, Hiromi Watanabe regresaba al servicio de un Sato, al de Kenji, a quien no llegó a conocer, ya que nació dos años después de su partida. Hanae la había contactado, ya que recordó que dejó de trabajar por sus hijos, y al ser ellos unos adultos pensó que podría estar interesada en volver a encargarse del servicio doméstico, pero como ama de llaves. Watanabe san había enviudado hace tr

