Durante toda la semana que podía estar en Tokio Kenji se la pasó en el hospital siguiendo el avance en la salud de Yuriko. Los médicos empezaron a tener expectativas de una recuperación al ver que los valores de saturación de oxígeno y comportamiento neuronal mejoraban, alejando la idea de algún daño en pulmones y cerebro que fuera irreversible. Los niveles de agua y pus en el sistema respiratorio bajaban al haber una buena reacción del cuerpo a la dosis de antibióticos. Solo era cuestión de días para desconectarla de la máquina que la ayudaba a respirar y hacerla despertar. Al tener que regresar a Nagoya Kenji le pidió al Dr. Yamaguchi que lo mantuviera informado del progreso de Yuriko. No pudo ver a Bastian para encargarle que esté atento de la recuperación de la médica, ya que desde que

