Kenji y Manuel esperaban alguna información que les dé tranquilidad sobre el estado de Yuriko. Ambos eran creyentes de la existencia de un dios, por lo que cada uno oraba pidiendo por la vida de la médica. El Director Sato empezaba a darse cuenta que el amor pasional que sintió por ella ya había desaparecido, pero era consciente que la Dra. Inoue siempre sería alguien especial en su vida, por lo que le preocupaba que el desenlace de la neumonía que la afectaba sea la muerte. El joven Tuesta apreciaba a Yuriko, la conoció en sus días en San Francisco y siempre fue muy amable y respetuosa con él. No podía decir que era su amiga, ya que prefería por mucho a Natsuki, pero era un ser humano que a diario realizaba una valiosa labor en la sociedad, por lo que empatizaba con ella y rogaba para que

