Al no tener una boda que organizar, el tiempo libre de Natsuki abarcaba todo su día. La joven esposa no tenía una rutina que la ocupara, ya que tampoco había iniciado sus estudios universitarios ese año. Tras despedir a Kenji empezó a caminar por la gran casa para ver en qué podía ocupar su tiempo. Lo primero que llamó su atención fue el área en el centro de la propiedad que era llamada “El jardín de Natsuki”. Embellecer ese espacio le animaba a hacer una réplica del jardín que cuidó por años en la Mansión Nagata. También se propuso plantar algunas flores en las áreas verdes del frontis de la casa y en el jardín en donde estaba la piscina y la terraza. Luego recordó que no sabía la rutina de Kenji, ya que desconocía si se daba tiempo para almorzar en casa, como su padre lo hacía algunos dí

