Hunter parecía un león enjaulado paseando por la sala de su casa mientras esperaba a Sylvie ansiosamente, furioso por todo lo que había presenciado y necesitaba con urgencia una explicación creíble. Para su fortuna, ella no tardó en llegar aunque lucía cansada y bastante fastidiada por tener que hacer el viaje, sin embargo, lo único que a él le importaba es que había llegado y al fin tendría su explicación. - Por qué tardaste tanto?!- preguntó apresurándose hacia Sylvie tan rápido que prácticamente tropezó a cada paso por la limitación que aún tenía. - Lamento que mis actividades no se acoplen a tus caprichos- respondió dejandose caer con cansancio sobre el sofá dirigiendole una mirada de molestia. - No creo que esta conversación pueda ser catalogada como un capricho y si como una nece

