- Vámonos..... llévame a mi departamento!- Hunter le pidió a su chófer con una voz tan baja y seca producto del nerviosismo. - Por supuesto, señor- y de inmediato el vehículo avanzó, cruzando por en frente de la casa de Sylvie, sin llamar la atención de quienes estaban reunidos en el jardín. Hunter iba sumamente confundido, jamás imaginó que aquello que Sylvie estaba ocultando y que la ponía tan nerviosa era un pequeño niño; si, imaginó otro hombre, tal vez un segundo trabajo muy poco convencional y hasta un contacto más cercano con Yuxuan, pero definitivamente no se le habría ocurrido que tuviera un hijo. Esto era demasiado para un solo día, había descubierto las mentiras de su madre, las razones por las que Sylvie se alejó y ahora la presencia de un pequeño que podría cambiarlo todo.

