Preparando el Viaje Los preparativos comenzaron temprano a la mañana siguiente, cuando los primeros rayos del sol apenas tocaban las ventanas altas del ala este. Isabella fue despertada por el sonido de las doncellas entrando con bandejas de desayuno y paños recién planchados y por el rumor de pasos apresurados en el pasillo. La casa, siempre elegante y contenida, parecía ahora un organismo vivo que respiraba prisa. Mientras bebía su té con un leve aroma a lavanda, observaba cómo Martha su doncella personal - seleccionaba los vestidos más apropiados para una semana en el campo. El ajuar era extenso, demasiado para solo siete días, pero Isabella no tuvo corazón para frenar el entusiasmo de la mujer. - ¿Y este abrigo verde musgo, mi lady? El terciopelo está intacto y combina perfectamente

