Cena a la Luz del Candelabro El comedor principal de la residencia Ashcombe estaba iluminado por decenas de velas suspendidas en arañas doradas. Las flamas temblaban suavemente con el paso del aire entre los ventanales semiabiertos, dejando entrar el aroma de los rosales que trepaban por los muros exteriores. Isabella ajustó los pliegues de su vestido azul noche, sentada entre Lady Honoria y la joven Clarissa, prima lejana de Rowan, quien no dejaba de hablar del último baile en casa de los Wellington. - Fue un desastre encantador. - decía con entusiasmo - El violinista se desmayó de calor y aún así nadie dejó de bailar. Ah, juventud y drama, ¿No es cierto, querida? Isabella sonrió por cortesía, aunque su atención estaba fija en Rowan, que ocupaba la cabecera de la mesa. Hacía semanas q

