Una vez que Trinity dejó el rancho, Travis se encargó de recuperar su habitación, su vida y todo lo que Trinity le había arrebatado, y entre eso estaba Raven. Travis no soportaba el deseo de ver a Raven libremente, sin el temor de que Trinity le dijera nada, y fue ese mismo temor el que hizo a Travis pensar si era correcto contarle a Raven en ese momento sobre su pasado o no. Travis estaba nervioso ante la idea de realmente contarle a Raven. No sabía si ella lo tomaría bien, o se enojaría. Travis lo pensó el resto de esa tarde, pero cuando ella llegó del trabajo esa noche, lo que hizo Travis fue sonreír y bajar la colina para verla sin necesidad de esconderse como la última vez. Raven estaba demasiado cansada y solo quería dormir, cuando él tocó su puerta. Travis frotó sus manos y esperó

