Capítulo 78 —En la cuerda floja

1945 Palabras

Samantha: Media hora después, el guardaespaldas de Alexander, nos llevó con seguridad a nuestro edificio de apartamentos. Entrando a nuestro hogar, me dejé caer con desgano en uno de los sillones. Me sentía desanimada y deprimida, pensando en que no sabía cuándo podría ver a mi doctor. —¿Qué te parece, si pedimos pizza? —Me pregunto mi amiga, tratando de aligerar el ambiente. Asentí, pero no tenía ganas de comer. Tampoco tenía ni ganas de cocinar y eso era raro en mí. Dejé salir un suspiro, mientras me levantaba de mi silla para alcanzar el mando de la TV. Una vez lo hice, me arrepentí enseguida de mi decisión, en cada canal que pasaba, hablaban pestes de Alexander. —¡Apaga eso! —Me ordeno mi amiga a mis espaldas. Iba dispuesta a hacerlo, pero ella me quitó el mando y lo apago por sí

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR