Aquel era su día, desde hace semanas Rodrigo había estado planeando esa salida. Luego de la visita al padre de Alex, que había resultado un día fantástico a pesar de lo cansado junto a la cena con los padres de Cami, habían reservado un día para cenar con sus progenitores. Su madre había estado algo sorprendida al inicio al verlos a todos juntos por fin, pero cuando había superado la sorpresa inicial la cena había sido tan agradable como la de los señores Montero, sus padres habían sido amables y cordiales. Ahora solo quedaba la inminente visita de los señores Bertuci. Era triste que los padres de Tom no se hubieran mencionado en todo ese tiempo, la señora Rengifo al parecer todavía no hablaba con su hijo y eso solo creaba más tensión. Es por eso que todos ellos habían decidido tener días

