Camila estaba pletórica, desde hace semanas que había comenzado a salir con los hombres que habían sido parte de sus fantasías desde hace años. Todo era perfecto, hace unas noches había ido con el apoyo de Carol y había hablado con sus padres. Su madre como era de esperarse la había sometido al interrogatorio más inquisitivo de su vida y al salir ilesa ambos se habían quedado más tranquilos. Ella realmente no podía decir que estuvieran de acuerdo con lo que estaba sucediendo, pero su padre le había dicho que quería tener una conversación con sus hombres y su madre los había invitado a cenar. De inmediato la había bombardeado con preguntas sobre el matrimonio en poligamia e incluso había arrastrado a la pobre Carol al asunto preguntándole sobre su compromiso con William, su novio. Había si

