Alex estaba reunido en la casa de Rodrigo junto a Max y Tom. El día anterior Camila había estado huyendo de ellos como en los viejos tiempos, lo que a ninguno le había gustado. Ellos la habían perseguido intentado hablar con ella, de alguna forma extraer algunas respuestas de sus deseos luego de que las cuatro semanas y las cuatro citas hubieran pasado. Ellos estaban ansiosos y algo asustados, él podía notarlo, no le gustaba admitirlo, pero era la verdad incluso en su caso. Ella había huido a la ciudad, pero en su insistencia se habían quedado esperando en la entada de su hogar, solo para que las respuestas fueran esquivas y la confrontación fuera incluso peor de lo que ellos imaginaron. No había sido fuerte aunque les había afectado de igual forma. -¿Por qué siempre nos reunimos aquí?- P

