Por fin es viernes. Nicole consulta su reloj, las tres y media. Le extraña que Esteban no la haya llamado a su oficina todavía. Desde el martes, después del desastroso almuerzo, Esteban llamaba a Nicole con cualquier pretexto. En lo laboral forman un buen equipo. Por eso la llama ante cualquier contratiempo o duda. Pareciera que fuera ella su socia y no Cristóbal, al que apenas sí toma en cuenta. El problema para ella es que, si bien es cierto Esteban no la ha acosado sexualmente como Cristóbal, mucho menos ofrecido golpes, teme que en cualquier momento lo hará, porque todos los problemas se los endosa a ella. Aunque su nuevo jefe no parece ser de esos, Nicole no confía en nadie. En lo personal, las cosas siguen tan tensas como antes, de hecho, las veces que se encontraron en el estac

