Cristóbal sale y afuera se encuentra con Scott. ―¿Cómo está Ema? ―pregunta cansado. ―Durmiendo, quería esperarte, pero los sedantes no los podían retrasar más. Le dije que estabas con Nicole, que te disculpara. ―¿Qué dijo? Pobre mi nana, hoy ni siquiera la pude ver. ―Ella entiende lo que pasa, Cristóbal, me pidió que te dijera que no te inquietaras, que arreglaras tus asuntos, que ella está muy bien atendida aquí, le dije que todo había terminado ya, que no se preocupara. ―Gracias, Scott. ―¿Por qué me agradeces? ―Por estar al lado mío todos estos años, por ayudarme y por amar a Ema de la forma en que lo haces. Siempre he querido que ella sea feliz, nunca pudo por mi culpa y ahora... ―Cristóbal derrama amargas lágrimas. ―No te preocupes, ella está bien, saldrá adelante, es u

