Luego de salir escondidos de la recepción deciden pasar esa noche en su casa su vuelo sale al siguiente día, —permíteme querida esposa como dicta la tradición para pasar por la puerta de tu casa deberás hacerlo en mis brazos—, la tomó en sus brazos y entraron en la casa, pero eso no le bastó sino que continuó escaleras arribas y solo la bajo cuando estaban en la habitación. —¿No se suponía que era hasta pasar la puerta? —No quería, no quiero soltarte amor ni ahora ni nunca, te amo, no puedo creerlo todavía, que al fin la vida nos sonrió. —Yo también me siento así, como si el tiempo y el dolor no fuera más que un mal sueño que dejamos atrás y así debe ser a partir de ahora. —Se que los niños estarán bien con Alice y Anthony, pero igual es la primera vez que me separare por tantos días d

