Esa mañana siguiente al día de la propuesta su despertar es lento y perezoso, todavía quedan vestigios de la noche de pasión vivida, sonríen y se dan un beso. —Buenos días, mi futura esposa. —Buenos días, amor, gracias por el día de ayer fue muy especial todo lo que organizaste, disculpa por hacerte esperar tanto. —No digas eso, ha valido la pena todo el tiempo y esfuerzo, lo que dijiste es cierto no podemos resolver todos nuestros problemas con sexo, dandote nalgadasbo encadenandote a una cama, aunque suene encantador, hay mucho por hablar y superar, aunque me estaba desesperando y decidí buscar una oportunidad de esa manera. —Bueno, no te niego que estos días junto a ti han sido especiales pero debemos solucionar temas importantes, no se si deseas hacerlo ahora o después de desayunar

