Narra Elena Sin darme cuenta iba entendiendo su juego, su mundo. … Eso quería decir que mi padre sí me busca y que… quizás estaba cerca. Tan cerca que él tuvo que actuar. Sentí algo extraño en el pecho, no alivio, no esperanza. Algo más complejo porque si mi padre estaba cerca… no significaba que viniera por mí. Significaba que estaba moviendo piezas. —¿Está cerca? —pregunté sin darme cuenta de que lo había dicho en voz alta. Valen no respondió de inmediato. Y ese silencio fue más revelador que cualquier palabra. —Está inquieto —dijo al fin. Inquieto. Como si estuviera hablando de un animal grande. Peligroso. —Eso no responde mi pregunta. Se acercó al escritorio, apoyó ambas manos sobre la madera. —Tu padre no pierde lo que considera suyo. La frase me atravesó. —Yo no soy

