42

228 Palabras

Cuando me desperté, lo hice asustada porque no sabía dónde estaba. Una anciana que estaba sentada a mi lado me tranquilizó, diciéndome que aún no habíamos llegado al pueblo. Le agradecí avergonzada. Las horas pasaron y finalmente llegamos. Me dolía el trasero y me dolía todo, y no iba a negarlo. Me bajé del colectivo y me ayudaron con las maletas. Aún no sabía dónde iría, primero buscaría un hotel para comenzar a buscar un lugar donde quedarme oficialmente. Me gustaban los animales y las plantas, por lo que pensaba en comprar algo así. Pero necesito una casa grande, con espacio suficiente para plantas y animales. Empecé a recorrer el pueblo, y las personas eran muy amables, la mayoría me saludaba y yo correspondía con saludos. Mientras caminaba, curioseaba por el centro del pueblo, que e

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR