"Duele...", como lo mencioné anteriormente, seguí chillando. "¿Por qué mierda me embarazaste?", pregunté molesta. Emilio se rió y comentó: "Lo lamento", de manera divertida, mientras yo lo miraba con más enojo. "¡De verdad te digo!", exclamé, y volví a retorcerme por una contracción. Apreté su mano con más fuerza. "Me quebrarás la mano", comentó Emilio y se rió. "Me duele, ¿aguantarías que te duela a ti? ¿Por que solo nos tiene que doler a las mujeres?", pregunté, y volví a retorcerme como si fuera un gusanito. "Doctora, ¿me falta mucho?", pregunté, sintiendo que en cualquier momento me iba a desmayar. La doctora pasó, me revisó y dijo: "Empuja un poco". Hice lo que me indicó, y enseguida, me di cuenta de que perdí el tapón. "Vamos a tener ese bebé", comentó la doctora, y me llevar

