Ámbar alzó la vista él sintió compasión de ver sus mejillas empapadas, se acerco a sus labios y se detuvo suspiró y trago las ganas de seguir besándola –me dejaras curarte el alma – Ámbar en respuesta termino con la distancia adhiriendo sus labios a los de Êthän, ahora con más ganas, el deseo de ser mujer creció, necesitaba borrar lo que Piero había recorrido. Y no quería engañar a nadie, le dolía el orgullo de mujer y no por qué sintiera realmente algo por Piero. Êthän la hacía sentir diferente, dónde sus labios rozaban su piel un fuego intenso incendiada el alma. Y cada vez que la besaba su corazón latía aún mas. Se acercaron hincados en el piso, se abrazaron atados a un beso, cerca de la cama en la intimidad de la habitación. Bajaron algunos cojines y jalaran las sábanas Entre besos t

