Durante tres largas noches en vela le di vueltas al asunto. ¿Por qué Constanza necesitaría dinero si su marido podía dárselo? ¿Por qué mintió al decir que era para mí? ¿Por eso Gerónimo se comportó como lo hizo cuando nos visitó? ¿Qué le insinuó él a Esteban?... Fueron solo algunas de las tantas dudas que me abordaron. Dudas que demorarían en ser respondidas porque no iba a perturbar la alegría de la fecha. Onoria y Uriel llegaron desde el sábado. Angélica, Constanza y Alfonso lo hicieron el martes temprano. La cocina era un caos para ese momento. Desde las cinco de la mañana la pasé preparando lomo relleno. Quería lucirme frente a nuestros nuevos invitados. Mis hijas ayudaron a enrollar la carne. Bueno, menos Esmeralda. Ella no pudo porque se encerró con sus hijos en el cuarto del se

