Bastian No podía creer la suerte que tenía. Aunque ya me había hecho la idea de que iba a emparejarme con una humana, ahora no podía dejar de agradecer al destino por lo que me regaló. No solo tenía a mi mate. También, era beta y quizás, la más fuerte que haya conocido en la vida. Ahora sí, tenía sentido que mi lobo la deseara tanto. No solo en lo carnal. Al fin, podía sentir esa conexión de la que tanto me habían hablado. Era real y tan fuerte, que sentía que no había nada en este mundo que pudiera quitarme la dicha. Era increíble. La tenía a mi lado. No solo eso. La había marcado a solo unas horas de luna llena. Pero entonces, me doy cuenta del detalle que no había notado antes. Sí... La había marcado. Mis colmillos se hundieron en la carne de su cuello, incluso en la de sus muslos,

