Bastian —hay algo en especial que quieras comer?— pregunto cuando llegamos a la avenida principal. Ella frunce los labios y se hunde de hombros cómo si comer le diera igual. —tengo varias cosas en casa. Pero puedes decirme si hay algo en específico que gustes. —no soy delicada con la comida. Sinceramente, no hay muchas cosas que no sean de mi agrado. Pero tienen que ser cocinadas de una manera especial o preferiría comer sandwiches— comenta mientras juega con sus dedos y tengo que sujetarle la mano para sentirla cerca sin necesidad de mirarla todo el tiempo. Se siente más cálido de lo que esperaba. Nunca le tomé la mano a nadie, pero con ella quería experimentar cosas nuevas. Incluso ese cosquilleo constante en mi estómago. —¿hay algo que quieras tú? Ahogo una carcajada. Lo único que qu

