Bastian Quería correr para arrancarle los ojos al humano. Y no sé qué era lo que más me molestaba, si era el evidente coqueteo de Samantha o que él no se viera desinteresado. Joder, tenía que recordarme que esa no era Samantha por qué si lo olvidaba juraría que llegaría a odiarla por hacerme sufrir de esta manera. —¿Le dijiste?— sana me pregunta haciéndome recordar que no estoy solo. Asiento sin mirarla. Mis ojos únicamente tienen lugar para ella y ese tipo que cree tener derecho para estar cerca de ella. —¿Entonces? —llegamos tarde. Bae ya la está controlando. Jadea y rápidamente saca su celular. La oigo como pone al tanto de la situación a su padre y sé que toda la manada se pondrá en marcha para dar con él. Dios... Ruego porque lo encuentren antes de que sea demasiado tarde.

