Samantha Tengo calor. Mi brazo izquierdo totalmente entumecido y la garganta seca. Ni siquiera puedo recordar cuando fue la última vez que ingerí líquidos o probé un bocado decente. Lo único que recuerdo, es el cuerpo de James sobre el mío, besándome hasta que quedé totalmente dormida, cómo si él fuera mi alimento y no necesitara nada más para vivir. ¿Ahora? Tenía la mitad de él encima y a pesar de la incomodidad y el dolor que sentía, no quería moverme. Es que... Es otro cuando duerme. Sus expresiones se relajan, su respiración se vuelve más estable y parece... No sé. ¿Un niño? No me quedan dudas de que los cambia formas son una especie que atrae a su presa. Este chico tiene las facciones delicadas, pero puede cambiarlas con solo fruncir el ceño. Su voz, su caminar, su mirada devorado

