Bastian Los días pasaban tortuosamente lentos y las noches en un parpadeo. Comenzaba a abrumarme, a sentirme inconforme con el paso del tiempo y hasta triste porque no podía disfrutar de Samantha tanto como quería. Eso me enfermaba, ver cómo su vientre crecía día a día y no ser participé de sus cambios, me generaba mucha impotencia. Yo quería cuidarla, estar con ella en cada paso que debía atravesar en su embarazo. Pero en su lugar, tenía que conformarme con verla solo en las noches y no me alcanzaba. Ni siquiera cenábamos juntos porque Max se encargaba de llenarle la barriga y llegaba tan cansada que a penas hablábamos y se quedaba profundamente dormida. Soy consciente de que nuestras diferencias se debe las visiones que tuve de pequeño. Por algo Samuel jamás le habló de mí y el tema

