Samantha —de verdad, no vas a decirme en dónde te estás metiendo?— cuestiona Betty. Niego mientras acomodo mercadería en los estantes. —samantha. Tienes que decirme, al menos, dime si pudiste solucionar las cosas con James. Ruedo los ojos. Mi visión se centra en Tan que está afuera discutiendo con uno de los distribuidores. No sé por qué mi abuela prefiere quedarse encima de mí, en lugar de ayudarlo o atender otras cosas. Pero aquí está, poniéndome más incómoda y ansiosa de lo que ya estoy. —no te preocupes por él. Hicimos un acuerdo— es todo lo que digo, por que la campana de la entrada nos avisa que tenemos un nuevo cliente. —buenos días— le digo a la que chica que ingresa. Mi abuela se dió cuenta que no dormí en casa y me trajo ropa para que pueda bañarme aquí y por suerte, mi celul

