Llegué al muelle,había unos yates aparcados pero Aspen no estaba allí. -no me gusta remover el pasado pero...- giré- hace dos años te dije que algún día te llevaría a dar un paseo en barco y hoy es ese día -no sé que decir -sólo sube- dijo tendiendome la mano,la acepté y subí al yate. -¿es tuyo? -es prestado- puso en marcha el motor. Estábamos en invierno pero eso no impedía que la vista sea hermosa,el sol se escondía en el horizonte reflejando los últimos rayos de luz en el agua. Aspen apagó el motor,estábamos a unos metros de la ciudad,podía ver los edificios que de lejos se veían más altos de lo normal. -¿quieres?- dijo con una copa de vino en la mano. -¿bebes?- pregunté extrañada. -a veces- se encogió de hombros, acepté la copa. -lo siento -¿que sientes? -no haberte dicho

