-Usted me dijo que si necesitaba cualquier cosa que la llame- le recordé a la directora.
-Te escucho
-Ayer encontré a una chica llorando en el baño porque Aspen Quest le tiñó el cabello de verde
- ¿Qué sugieres? - preguntó.
-Quiero entrar en el edificio de los chicos para vengarme
-Vale- ¿qué? ¿la directora me dijo que sí?
- ¿Enserio? - pregunté atónita.
-Pero si me preguntan a mí yo no sé nada ¿entendido?
-No se preocupe- salí de la oficina con una sonrisa plasmada en mi rostro.
Crucé el hermoso parque que me llevaba a los dos edificios, saludé a los guardias que por cierto descubrí que hablan y tienen nombres, uno es Franco y el otro Patric.
-Hola chicos
- ¿Todo bien? - preguntó Franco
-Estupendo- me dirigí hacia el elevador, pulsé el pequeño botón y las puertas se abrieron, entré y pulsé el botón cinco, las puertas se cerraron y el elevador comenzó a subir. Después de unos segundos las puertas se abrieron y salí. Abrí la puerta de mi pequeño apartamento y me encontré a Amber, sentada en el sillón leyendo ciudades de papel.
- ¿Tienes el material? - me senté junto a ella.
Dejó de leer y me miró con una ceja alzada- ¿te dejo?
-Sip y creo que sé la razón
- ¿Cuál es?
-La directora odia a los hombres
Revisé una vez más el bolso n***o.
#aerosol√
#tintura√
#tijeras√
#bombitas de olor√
Cuando planeo una venganza lo hago a lo grande para que nadie se olvide de mí.
-Natt recuerda que tienes una hora- me recordó Amber.
-En menos de una hora está hecho- salí del dormitorio, bajé por el elevador, atravesé la puerta y fui al edificio de los chicos, que solo quedaba a unos quince o veinte pasos del mío.
- ¿Puedo pasar? - les pregunté a los dos hombres.
-Que sea rápido- dijo el de ojos azules.
Entré al edificio, subí por el elevador al quinto piso...si teníamos el mismo número de piso, pero distinto número de habitación ¿cómo lo sé? Bueno le pregunté coquetamente a Theo y me lo dijo sin preguntar el porqué. Las puertas se abrieron, busqué la habitación 314 y con una copia de llave que me había dado la directora entré. ¡Increíble! ¡ESTE CHICO ES MÁS ORDENADO QUE YO! ¡DEPRESION! Atravesé la pequeña sala y abrí la puerta de su dormitorio. Registré el lugar, cama, armario, escritorio y.…escuché la puerta abrirse, mierda ¿dónde me escondo? Tengo que trabar la puerta o sino....
- ¡Aspen! - escuché.
- ¿Qué sucede Theo?
-Ven- gracias a Theo, Aspen salió del cuarto sin ver que estaba ahí.
Saqué la tintura fui al baño, abrí el pote de shampoo y vertí el tinte en él, agarré la tijera, cogí una de sus camisas y la corté en forma de N, agité el aerosol de color azul y en la pared escribí "EL PELO DE UNA MUJER ES SAGRADO" y por último antes de salir tiré una bombita de olor.
Regresé a mi cuarto corriendo, me bañé y oculté la evidencia, me senté en el sofá y prendí la televisión.
- ¿Cómo te fue?
-Ya verás- dije
Estaba a punto de acostarme en mi cama cuando...suena mi celular, miro la pantalla y atiendo.
- ¿Sabes qué hora es? - le pregunté a. mi padre, molesta.
- ¿Cómo estás?
- ¿Es a mí?
-Natalie no estoy para juegos
-Estoy bien padre
-La directora me llamó- dijo, ¿Ahora que hice? - ¿vas a dar clases? Eso es una buena noticia
-Oh si- si supiera lo que acabo de hacer.
-Debo irme, nos vemos
-Adiós- colgue
Mi despertador suena, lo apago de mala gana y me levanto. Hoy es viernes y para mi desgracia tengo que dar clases de historia. Salí de mi habitación dirigiéndome al baño, pero Amber fue más rápida y entró ella primero, puta.
Me puse mi uniforme, colgué la mochila en mi hombro y salí para ir a desayunar. De camino a la cafetería siento una mirada posada en mí, volteé y ahí estaba Aspen de brazos cruzados con la camisa cortada y una gorra en la cabeza, le sonreí y seguí mi camino.
- ¡Cielos! Esta vez te has pasado- dijo Amber sin aguantar su risa.
-Y eso no es todo, anoche durmió fuera de su cuarto- dije.
-Eres terrible
-Natalie- giré para encontrarme con una sonriendo de oreja a oreja.
-Celeste
-Gracias- me guiño un ojo y se fue.
En mi última hora me dirigí al salón B acompañada por la directora, quien ante un montón de silbidos por parte de los chicos y murmullos me presentó.
-Muchachos, les presento a Natalie Thompson, su profesora suplente de historia, espero que la traten bien y no se comporten como babosos ante ella, recuerden cual es la regla de este internado- dicho esto, se marchó.
- ¡Lindas curvas profe! - ow que lindo, ya tiene el entierro asegurado.
-Am.…sí. Claro- dije apoyando las cosas sobre el escritorio, por el rabillo del ojo vi a Aspen sentado en la fila de en medio, en el tercer banco con los brazos cruzados y su gorra negra.
-Señor Quest- lo llamé- ¿qué le paso en su cabello? Digo ¿por qué tiene una gorra?
-Porque me gusta- dijo.
- ¡Hey! Más respeto- le dijo Theo
- ¿Y ahora que te pasa? - le preguntó Aspen, echándole una mirada asesina.
Ellos dos se enfrascaron en una discusión y el resto de la clase comenzó a hablar, yo rodeé los ojos y me senté en el escritorio con las piernas cruzadas para poder llamar su atención y lo hice, porque vi como a todos les colgaba el hilo de baba. Dios ni que fuera Selena Gómez.
-Para empezar- elevé mi tono de voz- ¿qué es la historia?
Un chico castaño de ojos verdes levantó la mano- la evolución del hombre
- ¿Qué más? - pregunté mientras paseaba la vista por el salón hasta que me detuve en Aspen- Quest ¿qué es para ti?
-La historia es todo nuestro pasado, es todo lo que vivimos atrás, todos los acontecimientos vividos es historia y es importante- este chico sí que es un nerd.
-Exacto, muy bien señor Quest
-Aspen para usted señorita Natalie- dijo con una pequeña sonrisa.
-Haremos un repaso de la edad media y luego iremos a las monarquías- expliqué los dos temas y luego les di las preguntas. Me senté en la silla y miré la hora, faltaban diez minutos para que la clase termine.
El timbre sonó y todos se apuraban a guardar sus cosas, yo tomé mi mochila y salí.
Si se preguntan si todo el día estábamos usábamos el uniforme, no. Después de clases nos íbamos a cambiar por ropa "normal" y luego vamos a la cafetería. La próxima semana comienzan los deportes y no tengo idea en cuál me voy a anotar.
-Esto está de muerte- dije mientras comía la hamburguesa.
-Parece que Sara (la cocinera) se esmeró con el almuerzo
-Por fin algo que no es fideos con manteca, aunque me gustan los fideos, pero no la manteca
-Que complicada- se levantó para ir a dejar su bandeja y yo hice lo mismo.
-viernes al fin- Suspiré.
-Hoy la directora se va a su casa y vuelve el domingo- comentó Amber.
- ¿Y eso que significa?
-Significa que hacemos fiesta- aplaudió para sí.
-Aquí hay muchos enamorados- observé a un par de chicos que se miraban como si dependiera de ello.
-Sí, pero lo mantienen en secreto, imagina si la directora lo descubre, es capaz de mandar a la chica a limpiar los baños una semana y al chico a la cocina
-Nada grave
-Para ti, pero para el resto si
-Te veo luego- me despedí.
Estaba cansada así que me acosté a dormir una cómoda y linda siesta, esta no es mi cama, pero aun así está cómoda. Dormí seis horas ¿cómo lo sé? Me despertó Amber.
- ¿Vienes? - Amber lucía un vestido n***o ceñido al cuerpo que le llegaba por los muslos.
- ¿A la fiesta? No gracias, prefiero dar una vuelta
-Vale, estoy en el lago si quieres venir- cerró la puerta.
Si hay algo que me gusta mucho es andar de noche caminando por un parque o un bosque, no sé me encanta, es cuando hay silencio y tranquilidad. Me puse unos jeans ajustados una blusa azul, mis tenis y mi chaqueta. Afuera hacía frío.
Respiré hondo cuando salí al exterior, como a la noche caía roció se sentía el olor a pasto húmedo, caminé por detrás de los edificios y me pareció sentir unos pasos atrás, me di vuelta y no había nadie, vuelvo a girar y.…mierda me choqué con algo duro.