Adam había sido quien había interrumpido, pues luego de haber golpeado vimos su cabeza asomándose por la puerta. Sentía la frente de Jared aún apoyada sobre la mía. -¿Qué están haciendo?- preguntó de una forma pervertido y sonrió de la misma forma. Jared suspiró y se alejó levemente de mí. Se levantó y miró su compañero. -En verdad que no puedes tener una mente más pervertida de la que ya tienes ¿no?- le preguntó mientras se dirigía hacia el armario para poder cambiarse- No tiene casi fiebre ya- comentó. -¿Le digo a Andrea que hoy no podrá ir?- le preguntó Adam ingresando a la habitación y mirándonos de hito en hito. -Ni hoy, ni mañana, ni pasado. Le he dicho que no podía exigirle mucho, pero como siempre lo que le digo le entra por una oreja y le sale por la otra- terminó dicien

