Arnaut carraspeo su garganta al interrumpir el beso fluido entre Alexander y Helena. —¿Qué quieres? —Vance preguntó con algo de molestia, sin alejar a Helena de su cuerpo. —Los inversionistas Japoneses estás aquí, señor, piden verlo. —Arnaut miró a Helena y le sonrió, tímida, era de las pocas personas que la había tratado bien y le agradaba. —Disculpame. —Le escucho decir. Alexander se giró sobre sus talones y se acercó a su asistente susurrando algo inaudible, este asintió sin quitar sus ojos de Helena y luego de eso, camino hacia dentro buscando a los inversionistas. Helena camino detrás de él, era hora de irse, pero fue detenida por Arnaut quien le tomó la mano y la guio hacia el ascensor. —Pero... ¿A dónde vamos? Tengo que irme —dijo confusa. —El señor Vance me pidió que la

