Majestuosa con su vestido rojo se contempló sobre el espejo. Su cabello rubio caía sutilmente sobre sus hombros, sus ojos y labios pintados con delicadeza la hacían verse verdaderamente hermosa sin imaginar que por dentro estaba más que destrozada. Sonrió un poco, tratando de convencerse a sí misma de que todo iría mejor. Caminó con su maleta en mano hasta entrar en el ascensor y ver por última vez aquel lugar que fuera testigo de todo lo que había vívido con él. Bajó hasta recepción, sin salir por la puerta principal. Seguramente se encontraría con Yujun y su huida sería un fracaso, así que salió por la puerta trasera y tomó un taxi, le dio indicación de donde la llevaría y silenciosamente empezó a llorar echando a perder su maquillaje. Denise lo esperaba a fuera del orfanato con su

