Mike caminó con determinación por la acera húmeda. Sabía que no tenía mucho con qué trabajar, pero si había un lugar donde empezar, era allí. La biblioteca donde Bella trabaja. Se acercó al mostrador principal, donde una recepcionista de rostro inexpresivo hojeaba un pequeño cuaderno de notas. — Buenas. — Dijo él, con su tono más amable. — Estoy buscando a una trabajadora llamada Bella. Trabaja o trabajaba aquí hasta hace poco. — La recepcionista levantó la vista, neutral, sin molestarse en sonreír. — Lo siento, no puedo darle información sobre el personal. Es confidencial. — Mike intentó forzar una sonrisa. — Entiendo. Solo quería saber si todavía trabaja aquí. Es una amiga y... — Información confidencial. — Repitió ella, tajante, cerrando el cuaderno como si eso fuera el punto final.

