CABAÑA – HABITACIÓN DE BELLA – MAÑANA SIGUIENTE El silencio era cálido y denso. Bella estaba sentada en la silla junto a la ventana, con las piernas encogidas contra el pecho, envuelta en una bata de lino blanca. Ya había desayunado. El plato vacío descansaba sobre la mesita de noche, ignorado. Tenía la mirada clavada en el vacío, en algún punto lejano de los árboles, pero estaba completamente presente. En alerta. Como si esperara algo. Como si temiera que el mundo se desmoronara en cualquier momento. Otra vez. La puerta se entreabrió con suavidad, sin sobresaltos. Mike asomó la cabeza. — ¿Puedo pasar? — Bella no respondió. Solo bajó un poco los ojos, sin invitarlo ni rechazarlo. Era su forma de decir que hiciera lo que quisiera. Que le daba igual. Mike entró con calma, cerrando la pu

