Andrea —¿Andrea? ¿La Andrea de Chris? —chilló ella. Asentí, levantando la mirada. Ella dió un saltito de alegría antes de abrazarme con fuerza. —No lo puedo creer... Eres hermosa... Pero, ¿qué haces aquí afuera? Justo en ese momento, Chris salió de la casa con cara de pocos amigos. —Hola, Linda... Ya nos vamos. Linda frunció el ceño, mirando de Chris a mí. —¿Qué pasó? —preguntó, su tono lleno de preocupación. Chris suspiró, pasando una mano por su cabello. —Nada que no puedas imaginar, —respondió, su voz cargada de frustración. —Mamá fue... mamá. Linda entendió al instante, su expresión se suavizó. —Lo siento, Andrea, —dijo, volviendo su atención hacia mí. —Mi madre puede ser... complicada. —No es tu culpa, —respondí, tratando de sonreír. Linda asintió y se giró hacia Chris.

