5.Mi gran susto

1403 Palabras
Llegó la hora de regresar a casa después del trabajo. Yo trabajaba en un Café muy cerca de la Universidad, tan sólo a dos cuadras. Ese día decidí tomar horas extras para no cruzarme con Harry regresando a casa. No le quise ni contestar las llamadas, quería evitar verlo solo por ese día. Necesitaba pensar mucho. Era ya demasiado oscuro, eran casi las 9 de la noche. Debía esperar al frente de la Uni pues ahí era la parada del bus que me llevaría a la estación de trenes . Yo Era la única persona en frente de la parada, de pronto un sujeto totalmente ebrio se me acercó y comenzó a molestarme. No sabía que hacer ni como reaccionar, mis manos me sudaban y mi cuerpo se estremecía del miedo. Entré en pánico y de pronto cuando quise irme me cogió del brazo. –¡Hey! Lindura ven aquí vamos a divertirnos.–Replicó el hombre que olía terriblemente a alcohol. Del susto grite impulsivamente “¡ Déjeme señor !” y cerré los ojos no sé porqué. Pero de pronto se escuchó alguien acercándose. –¡Hey !¡Que estás haciendo!.¡Aléjate de ella!.– Dijo con voz dominante. En un segundo sentí que esa persona me cogió del brazo, en la cuál él señor me sostenía e hizo que él me soltara inmediatamente, poniéndose delante de mí sin poder aún reconocer su cara. «¡Gracias a Dios! apareció alguien. Pero por alguna razón su voz se me hace algo conocida.» Pensé. –Váyase o llamo a la policía.–Replicó él. Entonces dichas esas palabras , el hombre inesperadamente se puso mucho más agresivo . Totalmente en pánico inconscientemente me sostuve más fuerte de la polera de aquel desconocido, enterrando así mi cara sobre él, con los ojos cerrados por el miedo. Es cuando sentí que de pronto me cogió de la mano, me jaló y entonces ya estábamos corriendo, pues el hombre había cogido una botella y era prácticamente peligroso. Nos comenzó a perseguir por un buen rato, recuerdo que corrimos como 10 min y en ese transcurso de tiempo incluso perdí mis anteojos, que por la huída ni siquiera me di cuenta cuando se cayó. Llegó un momento que ya no escuchamos a nadie por atrás y entonces nos detuvimos. Yo ya no podía más, estaba muy cansada, habíamos corrido con todas nuestras fuerzas. Con toda la conmoción, solo había visto la espalda de aquel desconocido y ni siquiera aún habíamos cruzado palabra, cuando de pronto él se voltea . Y sorpresa mía, era PATRICK, sinceramente no lo había reconocido porque estaba utilizando una gorra y en resumen todo pasó tan rápido. –¿Patrick? –Digo sorprendida. –¿Qué haces a estas horas sola por aquí?.¡Te das cuenta que es peligroso! –Él me grita exaltado. Viéndome tan asustada y temblorosa Patrick trató de calmarse, se acercó y cogiéndome de los hombros me dijo. –No importa, no me hagas caso. –exclamó con su usual voz gruesa, tratando de ser cortés.–¿Estás bien?¿Él te llegó hacer algo más? de todos modos llamaré a la policía para que encuentren a ese bastardo. – No, menos mal que no. Realmente llegaste justo a tiempo – Respondo aguantando el llorar – Hoy salí del trabajo tarde, quise distraer mi mente de esa manera por lo angustiada que me sentía. Pero no pensé que podría pasarme una cosa así – Argumento ansiosa con la voz temblorosa y abatida. –Estaba totalmente asustada pensé que me pasaría de lo peor.–Alzo la mirada directamente a los ojos de Patrick,con una expresión de tristeza y miedo, cuándo de pronto sin querer se me caen unas lágrimas. –Tranquila Elizza– Trata de calmarme con su rostro reconfortante– lo que importa es que lo perdimos y que estamos bien.–Añadio. Al parecer Patrick se había conmovido en la forma en la que yo estaba, por consiguiente acercando su mano a mi rostro limpió mis lágrimas. – Si cierto.– Contésto con una voz suave y sorprendida a tal acto sonrojándome. – Cálmate ya todo pasó.– me intenta tranquilizar sosteniendo mi mano. De pronto cruzamos nuestras miradas fijamente y Patrick claramente avergonzado, reacciona esquivando mis ojos y me suelta. Es cuando yo también reaccioné y me puse nerviosa, viendo cómo tonta hacia todos lados . Para luego aterrizar y tratando astutamente de cambiar el ambiente, le pregunté. – Patrick ¿Y tú qué haces a estas horas por aquí , tuviste clases hasta tarde ? –Algo así, en realidad tuve que culminar un proyecto con un grupo de compañeros en la biblioteca, y ya lo habíamos finalizado es por eso que ya me dirigía a casa, vivo cerca de aquí a solo pocas cuadras. –¿Enserio? «Pero por aquí son puras casas residenciales , ¡Ah! ¡Cierto!, lo olvidaba, de hecho él también debe ser rico como todos los de aquí» –Bueno Patrick muchas gracias, te agradezco lo que hiciste por mí ,¡Te debo un favor!(le muestra un like con la mano y le sonríe)Creo que es hora de irme si no se me haría más tarde. –Espera ¿Vives muy lejos de aquí ? – me pregunta curioso. – Bueno, tengo que tomar el bus y llegar a la estación de trenes. Llego a casa maso menos en una hora. – Hoy estás de suerte estoy de buen humor. Te llevaré, vamos a mi casa y te llevo en mi coche. – Peroo… – No digas nada Elizza, solo acepta las buenas intenciones que tengo– Exclama con seriedad. Yo acepté ya que él sinceramente, estaba siendo muy considerado. Después de ir a su casa y ver tan deslumbrante lugar desde afuera, lo esperé y "WAO" vaya sorpresa me quedé boquiabierta, él había aparecido con un Mercedes n***o tremendamente hermoso. Era sorprendente, era la primera vez que me subiría a alguno. Durante todo el camino casi no hablamos mucho, en ese momento aún no sabía que solo era cuestión de tiempo, para que pasaran situaciones más incómodas de las que tuvimos. Él siendo tan educado, era obvio que se apiadó de mí. Claro con todo lo que había visto en todo aquel día, a quién no le daría pena. Sin embargo fue extraño cuándo me miró con esos ojos y limpió mis lágrimas, no entendía lo que sentí en ese momento, pero había sido muy gentil y considerado. –Patrick, quería decirte que lo siento. Lo siento mucho, por haber tenido que presenciar esa vergonzosa parte de mí en la mañana. Olvídalo por favor, finge que no pasó, me siento súper avergonzada.– agacho la mirada hacia abajo sin querer mirarlo. –¡Cierto! Con toda esta adrenalina de todo lo que pasó hace un momento, había olvidado por completo esa escena tan peculiar –Hace una carcajada discreta–Tranquila haré como que no pasó, pero escucha no está bien que una chica bote lágrimas por alguien que no te considera como mujer. Bueno, también es que la verdad no eres nada atractiva – me mira –eres chaparra–me iba chequeando desde los pies a la cabeza–Y sí...¡Sí tiene razón! te pareces casi a un pequeño chic... –¡Ya cállate! No me ayudas. Si buscas darme un consuelo pues no lo estás haciendo, no digas nada estoy bien así. «Tss idiota» .–Le digo mientras él se comienza a reír – Pero aún así gracias . –¿Por qué? – Pregunta sin entender. –Pues me di cuenta que trataste de animarme todo el tiempo y por eso te lo agradezco, al final no eres tan arrogante cómo pensé que eras.– Comento un tanto avergonzada entrelazando los dedos. –¿Arrogante? –Exclama despacio y yo me hago la loca haciendo que no escuché, pues me acababa de dar cuenta que aquello lo había dicho en voz alta. «Te enseñaré lo que es ser arrogante»–Piensa él reluciendo una sonrisa traviesa. De pronto Patrick me mira de reojo mientras manejaba. Hasta que de un momento a otro, estaciona el auto en un lugar, y mirándome con esos esplendorosos ojos azules fijamentemente a los míos, sorprendiéndome por completo de su actitud... poco a poco inicia a acercarse lentamente hacia mí.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR