Mi vida sentimental fue siempre tranquila, lo único romántico que había podido presenciar eran mis fantasías de la novelas que veía y leía.
No tener novio no me sorprendía en lo absoluto, no me consideraba tan hermosa que digamos, pues ¿Quién se fijaría en una chica chiquita con anteojos y nada agraciada como yo? pues podría estar loco o terriblemente ciego.
Aunque cabe decir que mi cabello es rubio y mis ojos verdes, sinceramente no podría decir que era hermosa, soy realista y simple, no uso maquillaje y me visto siempre casual, camisones, ropa holgada me gusta en mi diario, en fin así soy yo, no me importa como me vean los demás.
Sin embargo, a pesar de mi aspecto, recuerdo que hubo un tiempo en la que por única vez alguien dijo que yo le gustaba, fué un día antes que termine el último año escolar, en quinto de secundaria.
Era un chico llamado Joseph, era el delegado de la clase del aula de al lado. La verdad no sé porqué lo hizo, siempre he pensado que no soy tan especial ni bonita. Lo curioso fué que no éramos cercanos, sinceramente no entendía como alguien se podía enamorar sin siquiera conocerte, es lo que pensaba.
Las veces que solo estuvimos cerca, eran en las reuniones generales de los delegados, que por cierto yo era la que representante de mi salón. Habíamos cruzado unas pocas palabras en diferentes ocasiones pero todo respecto a nuestro cargo.
Debo dejar en claro, que en ese tiempo tampoco entendía el significado del amor y ni sabía cómo reaccionar o que hacer, así que puse en práctica la clásica forma de huir de Elizza. Le hice una carta rechazando su confesión, disculpándome profundamente. Después de ese día obviamente no volví a saber nada de él.
En fin, ya pasaron dos meses por lo que Harry y yo nos volvimos más unidos que nunca, andábamos para todos lados en la uni como al café, al comedor, etc. No lo entiendo porqué, pero quizás porque era su último año aquí quería pasar mucho más tiempo conmigo.
Pasaron los días muy rápido desde que comenzamos el nuevo ciclo y pasar tanto tiempo con él, me hizo pensar que por fin podría confesarle mis sentimientos, o al menos intentarlo y liberar esto que llevaba por dentro.
Fuera de su respuesta si me aceptaba o no, solo quería liberarme de esta angustia que me carcomía y afrontar así a mi primer amor. Era un gran paso para saber si podíamos intentar algo, o todo lo contrario. Sin embargo en el caso de no ser correspondida, era un hecho que lo superaría y recuperaría mi hermandad con él pero al menos tendría la dicha de decir que lo intenté.
Estaba lista para confesarle mis sentimientos. Sin embargo cuando quise poner en marcha mi propósito, ese día al finalizar la clase, paso lo inesperado.
–Harry hoy la clase estuvo súper aburrida casi me duermo, si no fuera por tí realmente me hubiera dormido.–Exclamo recostando mi cabeza sobre la mesa.
–'Jajaja' , en realidad estuvo interesante solo que no lo tomaste atención, te estabas durmiendo. Seguro estuviste hasta tarde otra vez leyendo tu locas novelas románticas en Sueñovela o Dreame.
–¡Beh! Sí 'jaja' me descubriste– Respondo avergonzada.
Me quedé pensando, mientras él ponía sus cosas en la mochila, entonces un poco apenada me armé de valentía y le dije.
–Ehh…Harry, hoy es mi descanso en el trabajo y quería decirte si querrías acompañarme al parque de diversio...–Cuando estaba apunto de decirle para ir al parque de diversiones y hacerle una declaración formal , esa chica de porte alta, cabello rubio largo y ojos verdes, nos interrumpió.
–¡Hola! Harry, ¿Me recuerdas? soy Greyce, Estuvimos en la fiesta de Luis la semana pasada.–se presenta sonriente ignorando mi presencia– No creo que hayas olvidado aquella noche tan inolvidable que pasamos.– Se le acerca seductoramente.
«¿Están todos mis sentidos presenciando algo por el estilo? Nunca había estado presente en una conversación así tan íntima frente a Harry, no me gusta, no me gusta para nada »–Pienso chocante observándolos.
– Hola , claro que me acuerdo–Dice Harry inquieto e incómodo–¿Como estás?.
«Él está nervioso ¿Acaso no quiere que escuche?. ¿Qué hago, me voy o me quedo aquí?. Sin embargo quiero saber, quiero saber si es cierto. Pensé que ya nos habíamos acercado mucho más, pero al parecer me equivoqué. Creo que ella es su nueva saliente.¡Pero qué me interesa!. Él está solo, no está con nadie en este momento, no me debe ni siquiera una explicación.»–Pensaba mientras apretaba mis cuadernos en mi pecho con la mirada perdida .
Siempre que él tenía novias casi nunca estábamos juntos. Era como que siempre quería estar solo con ellas, simplemente sin mí, como si él se incomodara de mi presencia por ello nunca supe detalles de sus relaciones, ni las llegué a conocer profundamente. En ese aspecto era reservado especialmente conmigo.
–Quiero darte este regalo, fuí de compras para mí y vi éste reloj que pensé que te quedaría perfectamente–estira su brazo con una cajita en manos y se lo entrega –Respecto a esa noche creo que dimos un gran paso. ¿Ya somos novios verdad?–Se acerca dándole una palmada en su pecho con una sonrisa de oreja a oreja.
Eso completamente me impactó y al parecer Harry también los estaba .
–¡Ohh! Lo siento, olvidé que ella estaba aquí.–La tipa sonríe con sarcasmo ahora sí notando mi presencia–Ella es tu amiga ¡Elizza! Me dijiste que es como una Hermanita ¿verdad?.¡Oh! Es linda.– se me acerca y toca mi cabeza como si mimara a una niña, eso no me gustó.
–Hola Elizza, mucho gusto.¿Crees que te pueda decir desde ya "cuñada" de cariño?–sonríe y se me apega pegajosa – Harry y yo tuvimos mucha química en una sola noche y congeniámos bastante que incluso hablo mucho sobre tí.– Ella exclama presumiendo en tanto yo ya no la aguantaba más.
–Ehh… si ... puede decirme cómo usted quiera– respondo tímida, pero terriblemente fastidiada por dentro .
«¡Cielos! ¡Qué hago! que hicieron ¿qué? Y le contó ¿qué?. Nunca me había pasado esto, pero creo que sí paso algo entre ellos dos.¡Qué tonta soy!, me hice ideas equivocadas, el mal tercio aquí soy yo, no puedo con ésto debo irme»– Era claro que estaba exaltada por dentro, quería salir corriendo del lugar.
–Greyce no bromes así que Izz...– Harry intenta terminar pero yo decido interrumpir pues ya no seguiría en esa conversación absurda.
–Disculpen me retiro tengo taller y llego tarde, hasta luego– Salí disparada del aula sin siquiera mirarlos a la cara.
–Esper… –Fue lo único que escuché intuyendo que Harry quería decirme más.
Saliendo del aula, sin saber a dónde ir, me aguanto apretando los puños las ganas de llorar por la rabia y decepción. Veo la hora del reloj de mi muñeca angustiada y me doy cuenta que podría ir al taller, pues faltaba una hora para iniciar la clase. Sintiendo que mi pecho no podía más, decidí ir ahí sin dudarlo.
Por consiguiente al llegar al aula observo todo, y al no ver a nadie cierro la puerta con pestillo. Teniendo el gran nudo en mi garganta que quería explotar, sin aguantar más estalló y comencé a llorar desconsoladamente.
–¡Porqué! ¡Porqué! ¿Por qué me pasa esto a mí.?–Me lamentaba.–Y pensar que al fin me confesaría. ¡El amor definitivamente no es para mí! , ¡No sirvo para esto! '¡Ahhhhhh...!(Llorando)
Aproximádamente lloré alrededor de 10 min como una niña sin consuelo, sentada al costado de la puerta cogiéndome de las piernas, enterrando fuertemente mi rostro sobre ellas. En tanto seguía con mi exagerado lamento .
–Lo sé, ¡Qué me esperaba!, soy una ilusa, no soy tan linda como ella y ni menos alta, ni con buen cuerpo. Ellos hacen una pareja excepcional–Me digo a mi misma limpiándome la cara sacándome los lentes para no ensuciarlos más–Siempre supe que le gustaba esa clase de chicas hermosas y divertidas. No sé como pensé en confesarme si él ni siquiera me ve como mujer, prácticamente para él, soy como un maldito chico o es más quizás como una mascota al que siempre cuida. '¡Ahhhh...!( llora como niña otra vez )
“¡Tsss..!’’ De pronto un sonido se escucha en el silencio, como si alguien se estuviese conteniendo la risa.
–¿Escuché bien? ¡ Espera! ¿No estoy sola?.
Estaba nerviosa tenía el alma por la boca, alcé mi rostro y estirando mi cuello, miré hacia todos lados buscando al supuesto intruso.
–¿Hola?¿Hay alguien ahí?–Volví a preguntar, porque se escuchaban movimientos.
(De pronto una voz responde)
–Al fin paraste, ¿Quién querría saber sobre tus conflictos amorosos?. No sé que hice mal hoy, para poder presenciar todo tu llanto de niño.
Nos invadió un silencio, entre nosotros. Me quedé PARALIZADA sudando en frío aún sentada en el piso.
«¡NOOO! Si hay alguien , ¡Diablos! estuvo escuchando todo mi lamento. ¡Qué vergüenza! ¡Maldición!»–Pienso desesperadamente a tal encuentro.
(De repente el sujeto se alza y ella lo identifica)
–¿¡Pa-Patrick!?–Dije tartamudeando totalmente anonadada mirándolo con su rostro soñoliento observándome de lo lejos.
– No quería ganarme con este show – Exclama él con un enorme bostezo estirando todo su cuerpo.–Sólo estaba durmiendo y de pronto llegaste tú llorando, ni siquiera tuve tiempo de levantarme porque inmediatamente comenzaste con tu gran drama–Añade en tanto se acercaba delante de mí, fijándome hacia abajo sobre el suelo.–Pensé que te irías rápido y seguiría con mi siesta pero no. Eres una completa llorona–hace una pequeña risa burlona– lo peor es que no aguanté con lo último que dijiste. 'jajaja'
–¿Te estás burlando de mí? Eres un hombre sin corazón.–Refunfuño mostrando el seño– Debiste irte al sólo escucharme llegar, así al menos hubieras evitado tremendo acto.
«¡Ayyy! ¡Me quiero morir..! TRAGAME tierra! ¡Llévame dioses al Inframundo!. No aguanto tremendo bochorno, era lo único que me faltaba para empeorar mi día »– Pensaba con el caos en mí cabeza, tratando de mostrame normal delante de él.
–La que hizo mal eres ¡Tú! quién se va a llorar a cualquier lado– Me dice con su vocecita sarcástica de burla.
–Así ¿Yo?. Y dime ¡Quién duerme en el aula de taller! Es taller de lectura no un Hotel–No pude evitar gritarle enojada, con aún lágrimas entre mis ojos.
–Solo era un breve descanso, antes que comience la hora.
–¡Pffff..! – Relusco mi ironía mostrando mi enorme puchero
–'¡Jajaja!' eres graciosa cuando estás triste. Bueno al parecer ya se te pasó la melancolía porque tienes las fuerzas para pelear. Así que levántate y lávate la cara que no se te ve nada bonita, por cierto.
–Me voy, hoy no tengo ganas de leer.–El muy idiota me toca de la cabeza despeinándome por completo y me hace cómo si estuviera acariciando a un cachorro.–“Tich ,Tich,Tich!"( Chasquidos con los labios) Nos vemos NIÑO LLORÓN–Exclama y se retira elegante con las manos en los bolsillos como si nada.
–¿Qué pasó aquí ? ¿Qué fue eso?.¿Se estaba burlando de mí o me estaba consolando?¿Qué fué esa cogida de cabeza?–Me iba haciendo las locas preguntas que no podía entender– fué más amigable de lo inusual. ¡Espera!, ¿Me trato como un cachorro? ¡Qué le pasa éste idiota! .¡Ay no, me quiere dar algo!– Digo exageradamente frotando mi pecho–¡Qué tonta! ¡Qué tonta!–Me sigo lamentando haciendo mi rabieta en el suelo.
Ese día no podía concentrarme, me sentía tan avergonzada de mí misma. Tan tonta y estúpida. Pero a pesar de lo mal que me sentí, al menos había recibido un poco de consuelo accidental de la persona menos esperada.
Hasta ese momento no habíamos tenido la ocasión de formar una amistad, ya que lo único que él hacía era leer y leer en el club, sin decir ni una palabra. Se notaba que era un gran amante de los libros de ficción y terror, eso de seguro sería muy divertido.
No entendía para nada en ese entonces a Patrick, pues obviamente aún no lo conocía del todo. Pero igual no se me quitaba de la cabeza que él era un gran arrogante y completo antisocial.
Yo Elizza Norly, en ese momento era una chica con una vida tan normal, tan normal, hasta que esos dos intrusos de los que ya hablé, me sumergirían en una crisis sentimental, destruyendo toda mi tranquilidad por completo.