"Terminando la lección"
–¡Acabo la clase al fin Harry.!–Exclamo estirando todo el cuerpo.
–Será muy interesante estar juntos al menos en esta clase, estoy contento de pasar más tiempo contigo mi pequeñuela.–me dice sonriente en tanto suena su celular– Bueno debo irme me revientan el celular, me están esperando, nos vemos después pequeña tardona.– se me acerca el atrevido y vuelve a revolotear mis cabellos despeinándome.
–Esta bien, nos vemos luego, ¡Recuerda llegar temprano a casa!–le grito en tanto está apunto de salir del salón–Hoy tenemos cena, no te pierdas ¡ehh!
–Sí, sí, tranquila estaré a tiempo–Exclama agitando la mano desapareciendo.
Así es nuestra vida Universitaria tan alejados, mundos opuestos, muy diferente a como imaginábamos al inicio, pero al menos gratificántemente por ésta clase, estaremos más unidos.
Sinceramente no me pude concentrar en casi nada de la lección, mi corazón latía a mil por hora, con sólo verlo. No podía dejar de apreciar su linda cara de Adonis tan concentrada, él tenía algo en ese entonces que siempre descuadraba todos mis sentidos.
–¡Hey Izza! ¡Te extrañeeeeee.!–Escucho una voz acercándose mientras me levantaba para irme. Volteo y era Jesi.
–¡Oh!Jesi ¡Hola! Yo también te extrañé tantooo...–Me expreso emocionada abrazándola.
Ella es Jesi mi amiga que conocí aquí en la universidad, desde el primer ciclo hemos sido tan amigas e inseparables, junto con Favio somos los tres mosqueteros. Favio es también un chico de nuestra edad, tan gracioso y amigable. Nunca pensé en tener dos maravillosos amigos aparte de Harry pero tengo un vínculo súper especial con ellos también.
–Ahh... (da un suspiro). Al fin acabo la clase, te vi llegar tarde no me sorprende Elizza 'Jajaja'. ¿Otra vez te quedaste viendo la serie nueva ?
–'Jajaja' si me conoces bien. Comencé y no podía parar–le digo resignada con un suspiro a mi mala manía.
–Mira ahí está Favio.– Jesi se percata de que él se iba, al no haberse dado cuenta de nuestra presencia.
–¡¡Favioooo!! –Gritamos a un solo sonido, asustándolo así de golpe. Por consiguiente él voltea y se acerca contento a nosotras.
–¡Hey! ¡Chicas!¿Cómo están? Un mes que no nos vemos después de la salida al cine. Las extrañé.
–Nosotras también– Respondo cariñosa.–Lo siento chicos no pude salir últimamente porqué conseguí un trabajo de medio tiempo.
–¿¡Trabajo!? Le prometiste a Setti que no trabajarías más y que te concentrarías solo en estudiar–Favio se exalta resondrándome .
–Lo sé, lo sé pero eso fue por el ciclo anterior cuando se me juntaron los exámenes. No puedo darme el lujo de no trabajar, no puedo aceptar que mi Setti haga todos los gastos sola. Cada vez ella está mayor y se debe sentir más cansada, debo ayudar al máximo en lo que pueda.
–Siempre tú tan determinada Izza –Añade Jesi.
–¡Chicos! los dejo , debo irme me toca ir al taller de lectura. Nos vemos luego.– Digo dándoles un fuerte abrazos a los dos para salir disparada del aula.
Aquel día era como tantos en la universidad pero ahora el hecho de que tendría más cerca a Harry, se me erizaba la piel, no sabía si aguantaría reprimir más mis sentimientos.
Mientras iba caminando por los pasillos con mi mente aturdida, de pronto veo algo fuera de lo inusual llegando al taller.
–La puerta está abierta, se supone que siempre soy la primera, qué extraño.
Entro lentamente y veo una persona desconocida que nunca había visto antes .
«¿Quién es ese chico? Con ese porte no se parece en nada a Javier, estando así de espaldas no puedo identificar quién es».–Pienso, alzando la mirada para aquí y para allá tratando de reconocerlo .
Cuando de pronto el joven misterioso, se voltea, la mira y la ignora completamente. Para proseguir leyendo el libro que sostenía en sus manos.
«¡Woo...! es tan atractivo y enorme, apuesto que mide el mismo tamaño de Harry o creo que un poco más, que linda cara parece un actor como de novelas. No, no espera concéntrate ».–Me quedo hipnotizada de la belleza varonil de aquel hombre pero decido actuar .
– ¿Hola?¿Quién eres?
( Un silencio se reluce)
– ¿Hola ?
(Ignorada total.)
«¿Ehh? ¿Me está ignorando? ¡Qué le pasa a éste tipo! , ¿Tal vez está de mal humor?. Pero aún así no debe ser descortés con las personas que recién conoce.»–Lo observo totalmente fastidiada.
–¡Hey! te estoy hablando ¿Acaso no me escuchas?–Le alzó la voz ya ofuscada. Entre tanto él voltea y fulminándome con la mirada antipáticamente me responde.
–No seas tan ruidosa, por favor. Estoy en plena lectura y no me gusta que me desconcentren. Esto es un taller de lectura ¿No? Respeta el silencio.
–¡Quién es éste arrogante!, Retiro todo lo dicho, no es nada lindo. Es la primera vez que lo veo y ya me está arruinando el día. ¡Lo que me faltaba!–Yo iba refunfuñando en voz baja mientras tomaba mi asiento.
–¿Dijiste algo?– Él me pregunta serio.
–No nada– Le respondo blanqueando los ojos.
«Lo dejaré pasar, no le diré nada hasta presentarme oficialmente y sepa con quién está hablando».–Pensaba determinada a mi autoridad, mientras que comenzaban a llegar los demás miembros del grupo tomando su posición.
–¡Bienvenidos a todos! parece que éste año seremos los mismos 4 y obviamente un nuevo. Me llamo Elizza Norly, ya me conocen, soy la presidenta del grupo– Me presento mirando con altivez al chico nuevo.
«Ni siquiera parece sorprendido. Fué tan descortés conmigo y ahora que sabe que soy la presidenta del taller, su cara es la misma de siempre tan seria y fría. ¡¡Aysh!!.¡De que sirve ser tan guapo si es tan idiota.!».–La voz de mi mente reniega mirándolo de reojo.
–Bueno, éste año tratemos de animar a más personas para que entren al mundo de los libros y así reclutar más gente para el club.– Exclamo emocionada–¡Usted nuevo! puede presentarse por favor.
«Mmm... Se ve que Aylin y Mía están estupefactas por ver un chico tan guapo. ¡Pfff... ! ya se darán cuenta que es todo un idiota y descortés»–Me le quedó mirando curiosa a su esperada expresión, por el cuál él se alza tan educadamente y nos dice .
–Me llamo Patrick Hensell , tengo veintitrés años. Soy de la carrera Administración de hotelería y turismo . Me gusta la lectura y es por eso que escogí este taller, me acabo de transferir a esta universidad. Mucho gusto– Inesperadamente me sorprende hablando de manera tan natural y respetuosa.
«¿Es de mi misma carrera? , ¡Rayos! espero no nos crucemos ¡La verdad sería un fastidio!. ¡Increíble! Ahora éste tipo actúa tan educado, no sé porqué pero tiene algo que me saca de mis casillas completamente. Creo que en definitivo chocaremos mucho en este año»–Pienso mirándolo inevitabilmente frunciendo el seño.
(Cruzan miradas y ella lo esquiva nerviosamente. )
Después de ese rato incómodo , todos se fueron, quedándonos así al final él y yo, por consiguiente mientras ordenaba mis cosas para también irme. Él ya yéndose, frenó delante de la puerta y volteando inesperadamente, me miró como si yo fuera un bicho raro y mostrándome una sonrisa enormemente extraña, sólo se fué. Definitivamente él iba a ser de ahora en adelante una persona el cuál siempre me dejaría un amargor en mis entrañas, me dije.
En fin, el club de Lectura o Taller era un lugar dónde se venía a relajar simplemente con el hecho de leer todo tipo de libros.
Teníamos una pequeña biblioteca solo para nosotros. Nos tocaba venir dos veces por semana, un día para poder leer intensamente y otro para realizar actividades para inducir a qué otros se puedan unir a nuestro Club.
Era parte de esto ya por 4 años. Es así que por ser la única que perduró tantos años seguidos, me volví la presidenta. Yo me encargaba de los eventos y todo respecto a contribuir la lectura a los demás.
No obstante en ese año no podía negar de tener un poco de curiosidad por aquel chico nuevo del club. No podía negar que era un tipo increíblemente atractivo, fuera de su personalidad.
Su cabello era castaño oscuro y lacio, tenía piel clara y refinada, su altura y su cuerpo derramaban una gran varonilita, y cómo no halagar esos ojos terriblementes azules. Él era la clásica descripción de un guapo chico malo. Sin embargo siempre lo acompañaba una extraña aura alrededor de él.
Se notaba una persona solitaria, no hablaba casi nunca, ni tampoco participaba de las actividades. Era un hombre muy poco peculiar y serio.
No me imaginaba que muy pronto, él sería también quién con sus estúpidos juegos disturbaría mi mente por completo.