Prólogo
Fue en el comienzo de verano del 96, cuando me dieron la triste noticia. Por mucho tiempo me mantuvieron en completa ignorancia. Siempre distrayéndome y ocultándome demasiados secretos. Hasta que ya no hubo alguna excusa por dar.
Mi padre murió en prisión mucho antes de yo haber nacido. En su juventud estuvo en muy malos pasos y tenía algunas deudas por saldar en el bajo mundo. Antes de que pudiera dar algún nombre que involucrara a algunos de sus cómplices, se aseguraron de silenciarlo para siempre.
No es que me duela mucho precisamente su muerte. Según mi madre era un hombre muy malo que siempre la golpeaba o engañaba con alguna otra mujer. Ella trató de huir muchas veces, pero él siempre la encontraba.
En una de esas noches en las cuales llegaba muy borracho, fue cuando fui concebida. Mi familia por parte de padre era muy desentendida. Podría decirse que nunca los conocí. En cuanto a la familia de mi madre, la desheredaron y la obligaron a renunciar al apellido de la familia. Solo por el hecho de haberse enamorado del hombre equivocado.
Manchar un nombre de la alta sociedad no es perdonado. Influye mucho en los negocios y en el apoyo de los inversionistas de cualquier proyecto a realizarse. Además, te colocaba en lo más bajo de la jerarquía. Así que si no había evidencia de nuestra existencia, ellos no tendrían nada de qué preocuparse.
Mi familia, o más bien a los únicos que conocí como familia, se limitaban solo a la casera de la casa en donde vivíamos, algunos compañeros de trabajo de mi madre y al señor Luke Evans Smith. Luke fue un compañero de escuela de mi madre. El cual siempre estuvo enamorado de ella. Desafortunadamente él nunca fue correspondido.
Ellos básicamente se criaron juntos. Eran mejores amigos, casi como hermanos. Cuando la familia de mi madre y amigos se separaron de ella, él fue lo único que le quedó. El único que no la dejó de lado ni la rechazó.
Actualmente Luke encabeza la lista de los hombres más poderosos e influyentes en toda la región de Denver. Por no decir del mundo. Su ex esposa, la Sra. Vanessa Hopper de Evans, lo abandonó a él y a su hijo adolescente hace algunos años para irse con otro hombre.
Ella jamás soportó que su matrimonio con Luke fue un simple arreglo para cerrar una asociación y que el jamás le correspondió. Vanessa odiaba a mi madre por razones obvias y por ende también a mí. No le gustaba que Luke fuera a visitarnos y que me tratara también como a una hija.
Ella provocó muchas escenas de celos sin fundamentos en diferentes lugares públicos cuando yo era más chica. Todo por que Luke nos ayudaba en lo que podía y pasaba mucho tiempo con mi madre. Más adelante comprendí el porqué de sus constantes visitas. Hasta que un día ella se cansó y se fue con un amigo de la familia de su esposo.
Pero ese no es el caso aquí. El problema fue cuando ese verano, me informaron de la avanzada enfermedad de mi madre. Un cáncer la estaba consumiendo poco a poco desde hace algunos años. Luke y algunos otros amigos de su trabajo la ayudaron en todo ese tiempo. He ahí las constantes visitas.
Entre todos ellos me mantenían distraída mientras la llevaban a sus citas. Probaron muchos tratamientos y diferentes médicos, pero lamentablemente ninguno fue efectivo. Y ese desafortunado verano del 96, ella partió de este mundo para siempre, dejándome completamente sola. O al menos eso creí yo.
Mi mundo no se vino abajo por completo ese día. Hubo una luz en el camino. Cuando el señor Luke me adoptó como su hija. Me llevó a vivir a su casa con él y su único hijo. Ambos me recibieron con los brazos abiertos. Me trataron como parte de la familia y me cuidaban. Pero yo cometí un grave error ese día. Me enamoré de él. Me enamoré de Jace Evans Hopper. El hijo del señor Luke y mi nuevo hermanastro once años mayor que yo. Y cuando Jace se dió cuenta de mis sentimientos, se aseguró de destruirlos.